Hoy creo que he batido récord de kilómetros : 110. A pesar de eso hoy la ruta ha sido mucho más divertida. He salido a las 10:00 (el desayuno estaba demasiado bueno) y he llegado a las 20:30. 9 horas de tiempo real de pedaleo.
Durante la mañana pasé por pequeños pueblecitos con sus gentes apurándose con la siembra. Por cierto el 90% de los cultivos eran de cebolla. Todos los pueblecitos y los caminos y carreteras que los unen estaban adoquinados lo cual era algo incómodo para mi bici con alforjas.
La temperatura ha sido perfecta. He estado casi todo el día en pantalón y manga corta. Sin lluvia, sin viento, hasta ahora el tiempo se está portando.
Cuando salía de los caminos y entraba en alguna ciudad costera ésta solía tener un carril bici por línea de playa.
Los últimos 7 km han sido por dentro de Oporto ya que el hotel estaba a las afueras.
En resumen, la ruta de hoy ha merecido la pena. Mucha naturaleza, mucho camino pegado al mar.
martes, 16 de abril de 2013
día 2: de Vila Praia de Ancora a zona Oporto
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
¡El famoso puente de Oporto sobre el río Duero! Perdón... "Douro".
ResponderEliminarEstás hecho un figura de tomo y lomo... Con la que ha caído este invierno, has tenido suerte con el tiempo... espero que el viento del Atlántico no te juegue una mala pasada...
Tú y tus ganas de despreciar la orografía... ¿Es que no te cansas de retos imposibles o qué?... Ya si eso, de ir tan pegadito al mar, trate unos "percebines", que los coges sin bajarte de la burra, y así quedas bien con los urbanitas...
Por cierto, ¿te noto más gordo, no?... (jua, jua, jua)... Será la felicidad!!.
GRACIAS POR TUS PALABRAS Y TUS FOTOS. ¡¡¡ANIMOOOOOOOO!!!
La verdad es que lo de Galicia ha sido de traca. Ha sido cruzar el Miño y la orografía cambia totalmente.
ResponderEliminarGalicia es una maravilla pero es dura de disfrutar en bici con alforjas.
Sobre lo del tiempo tengo que reconocer que estoy teniendo una suerte enorme. Ayer y hoy he ido en manga corta y no veas el morenito que se me está pegando. Para tener suerte... hay que arriesgarse.
No creo que me notes más gordo, capullín, porque a 9 horas diarias de pedaleo no hay Dios que coja quilos. Eso sí las comidas y cenas están siendo de órdago.
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminar